El Caldero de Sol

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domingo, julio 10, 2016

LA LIEBRE EN LA BRUJERIA

Es interesante ver como la Liebre ha aparecido ultimamente en los medios ciberneticos dentro del tema de la brujeria.
Primero con la festividad de Ostara o lo que es mas comunmente Easter. Las liebres o conejitos y los huevitos. Una antigua fiesta pagana que se practica muchisimo aun aqui en Estados Unidos, con grandes decoraciones para los ninios, en jardines y puertas de entradas. Todo un gran suceso.

Podemos observar si vamos hacia atras en la historia de la humanidad que la Liebre aparece desde tiempos muy remotos.
Es un animal relacionado con la Luna, la Tierra, los Elementales, la Inmortalidad, la Fertilidad, la Magia en todo su esplendor pues la creencia popular la ha asociado desde la Edad Media a las Brujas.

La Liebre y la Luna

Para la mitología la china, la luna era la morada de la Liebre Lunar. En el principio de los tiempos, el arquero I mató a nueve de los diez soles que querían quemar el mundo, y en premio recibió el elixir de la inmortalidad. Pero su esposa, Ch’ang-o, se bebió el elixir, y el arquero la persiguió para matarla hasta que la Liebre Lunar la cobijó junto a sí en la Luna, e hizo desistir al arquero de su empeño. La diosa vive desde entonces en la Luna en compañía de la Liebre, y en su honor se celebra una fiesta en la luna llena que sigue al equinoccio de otoño, una fiesta en la que sólo participan mujeres y niños, y en la que se regalan figuritas con forma de conejos y de liebres.

La Liebre y la Inmortalidad

Otra leyenda de gran antigüedad es la que cuentan los bosquimanos. Una vez la Luna bajó a la tierra a hablar con los hombres y les trajo este mensaje:
-Así como yo muero pero vivo de nuevo, así vosotros moriréis, pero no moriréis del todo, y volveréis a vivir.

Pero un hombre no creyó a la Luna, y cuando murió su madre lloró y se desesperó y les dijo a todos que estaba muerta. La Luna trató de convencerlo de que su madre estaba dormida, pero el hombre seguía insistiendo en que estaba muerta. La Luna perdió los estribos. Golpeó al hombre en la cara, y le partió el labio. Entoces lo maldijo, y maldijo a la humanidad:
-Llevarás siempre el labio partido, como las liebres, y te convertirás en liebre, y los perros te perseguirán y te cazarán. Despedazarán tus miembros y quebrarán tus huesos, y morirás, y al igual que tú, morirán todos los hombres y todas las mujeres.

Y desde entonces el hombre que no creyó en la inmortalidad es una liebre. Y los bosquimanos cuando comen carne de liebre apartan una zona del muslo, porque creen que todavía allí conserva carne humana.

En el Zambeze (Africa) la tribu de los A-Louyi cuentan que el dios Sol Nyambe y la diosa Luna Nasilele discutieron a raíz de la muerte del perro del Sol. Cuando el dios Sol Nyambe le pidió a su esposa que le devolviera la vida al animal, ésta se negó. Por eso, cuando murió la madre de la diosa Luna, su marido el dios Sol tampoco quiso devolverla a la vida. Y los dioses, entonces, decidieron enviar mensajeros a la tierra, de donde habían huído por miedo a los hombres. Eligieron como mensajeros al camaleón y a la liebre. Al camaleón le dijeron:
-Ve y dí a los hombres que vivirán para siempre.
Y a la liebre le encargaron:
-Ve y dí a los hombres que morirán y no volverán a vivir.
Lógicamente, la liebre llegó primera, y desde entonces los hombres creen que morirán de una vez y para siempre. Luego la liebre regresó y vive en la Luna.

Los hotentotes también cuentan que la Luna envió a la liebre a la tierra para dar a los hombres el mensaje de la inmortalidad, pero la liebre se equivocó y les dijo que morirían y no vivirían más. Cuando regresó y contó lo que había dicho, la Luna le partió el labio con un palo. La liebre se defendió y arañó la cara de la Luna. Luego se escapó corriendo, y aún sigue corriendo hoy.
(leyendas encontradas en la web)

La Liebre y las Brujas

La asociación de la liebre con la Luna bien pudo influir en su relación con las brujas a partir del Medioevo. Pero es muy posible que fuera otra de sus características la que en la mentalidad del pueblo, fuertemente presionada por la jerarquía católica y la Inquisición, hiciera que todos pensaran que la bruja se convertía en liebre para acudir a danzar ante el Diablo en el prado del Buco. La liebre es un animal especialmente fértil y sus coitos son rápidos y habituales. Se dice que el macho espera a que la hembra acabe de parir para volver a montarla, y ésta suele terminar en el suelo como desmayada tras el encuentro. Por eso fue calificada de impúdica ya en la Biblia y antiguamente se consideraba pecado que una mujer mirara al animal. Lógicamente, la bruja acumulaba en su persona toda la maldad que la iglesia condenaba, y, desde otro punto de vista, toda la libertad que la sociedad reprimía en aquella época, aspectos los dos que podía representar la liebre.

Sea a causa de la luna o sea la naturaleza, las brujas se transformaban en liebres y las liebres traían consigo la desgracia. Era de mal agüero toparse con el animal en viernes o en sábado, posiblemente porque esos eran los días habituales para celebrar aquelarres. Si una mujer embarazada ve una liebre y no se persigna, su hijo no podrá cerrar los ojos y padecerá insomnio.

El poder de la liebre sobre la luna fue heredado por las brujas, pues de ellas se decía que eran capaces de hacer descender la luna, como lo hicieron las brujas de Tesalia o Medea.

Otras brujas más humildes pasaron a la pequeña historia de la leyenda popular en forma de liebre. Es el caso de la Agüela Fidalgo, protagonista de la anécdota que cuentan como cierta en una aldea del Pirineo aragonés, según la cual un cazador atravesaba un denso bosque de carrascas cuando de repente se encontró ante un montón de ropa de mujer, perfectamente ordenada. Detrás de la ropa apareció una liebre. Apuntó el cazador su arma y se quedó de piedra al escuchar al animal:
-¡No dispares, que soy la Agüela Fidalgo!

El cazador bajó el arma y, anonadado, contempló como la liebre se ponía las ropas e inmediatamente se convertía en la mujer.

Personajes Legendarios y Liebres

Pero la fama de la liebre no se limita sólo a su herencia brujeril. Grandes personajes mitológicos están relacionados con ella, e incluso han tomado su apariencia.

El gran bardo celta Taliesin, el de la frente radiante, antes de adoptar este nombre por el que pasó a la historia legendaria, tuvo que convertirse en liebre cuando servía a las órdenes de la bruja Ceridwen y ésta quería acabar con él por haberse bebido el muchacho un brevaje mágico. En su huída, se transformó en liebre, luego en pez y luego en pájaro. Quizá este recuerdo explique por qué los galos tenían prohibido el consumo de carne de liebre, y utilizaran su sacrificio con fines adivinatorios.

El héroe Menebuk, intercesor entre los siux y los algonquinos ante el Gran Manitú, tiene aspecto de liebre. Para los chiponeses, la Gran Liebre es el ser supremo, y ella formó la tierra a partir de un grano de arena sacado del océano, y a las personas las creó a partir de los animales. La Gran Liebre lucha eternamente con el Gran Tigre, dios de las aguas.

La diosa germana Hareck se aparecía siempre acompañada de toda una cohorte de liebres.

El mismo Buda fue liebre, y así cerraremos el círculo terminando con esta leyenda que explica el origen de la mancha de la luna: Buda nació en forma de liebre. Se hizo amigo de una nutria, un mono y un chacal, y fueron bondadosos. Practicaron el ayuno, y cuando el dios Brahma disfrazado de monje pidió comida, la liebre se ofreció a sí misma en sacrificio, arrojándose a la hoguera que había hecho el dios. Pero éste no consintió que la liebre-Buda sufriera daño alguno. Y para recordar la bondad de la liebre, el dios rompió una enorme montaña, y untando sus dedos con el polvo de la montaña, dibujó para siempre la figura de una liebre en la cara de la Luna.

Informacion encontrada en la web.


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